Las constantes «pifias» de la administracion municipal, empiezan a desesperar a los responsables de las principales oficinas del gobierno del Estado, lo que podría originar un verdafero terremoto hacia el interior de la administracion municipal. Y es que los escandalos mediaticos han sido y siguen siendo la constante del actual gobierno. Y lo peor de todo es que aparentemente la alcaldesa parece no darse cuenta que la mar está muy encrespada y amenaza con hundir el barco. Y la verdad, sería una lástima que ello ocurriera, pues los ciudadanos guasavenses no merecen tal suerte, aunque el viejo adagio reza «que el pueblo tiene el gobierno que merece. Tan» jodidos asi estaremos». Pero bueno, lo cierto es que cuando no es «Juana es Chana». Porque desde el inicio mismo de la actual administración se le advirtió a la alcaldesa que no incluyrr en su equipo de trabajo al extesorero Edgar Adair Espinoza en virtud de que recién lo habia cesado el alcalde de El Fuerte Gildardo Leyva, quien lo acusó publicamente de intentar convertirse en «el rey tras el trono» del alteño municipio. Es decir, pretendió pasar sobre la autoridad del alcalde. Pero pese a la advertencia que le hizo el mismísimo Gobernador la alcaldesa se aferro y lo puso como el gato a cuidar la leche y lo nombró su tesorero municipal. Huelga decir que desde el momento mismo de su nombramiento se puso en serio predicamento la estabilidad política del Ayuntamiento, pues con lps primeros que agarró pleito Edgar Adair fue con los regidores, negandose a informarles con claridad el uso de los recursos públicos. Y fue tanto el empecinamiento de la alcaldesa a mantenerlo en la tesorería que de nueva cuenta fue necesaria la intervencion del Gobernador para que finalmente fuera cesado del cargo. Sin embargo los problemas financieros no terminaron ahí, pues ahora resulta que nadie sabe hacia donde fueron a dar los 60 millones de pesos que presuntamente lr prestó la banca privada al Ayuntamiento, por lo que los regidores están exigiendo conocer el destino del dinero, el cual se suponia era para cerrar bienel año, financieramente hablando. Pero resulta que los trabajadores estan en riesgo de no recibir su aguinaldo, cuando se suponía que parte de los 60 millones de pesos, eran precisamente para cubrirles esa prestación. Mientras tanto la ciudania se pregunta, como pueden ser tan incongruentes las autoridades municiales ya que mientras aseguran que no hay dinero para pagarles a los trabajadores, se gastan millones de pesos en un fastuoso carnaval donde el Ayuntamiento corre con casi ma totalidad del costo de las fiestas carnestolendas. Pero bueno, no se le pueden pedir «peras al olmo». Y hasta aquí por ahora y recuerde que también nos encuentra en el portal de asieslapolitica.com en La Revista Tres Nuevo Periodismo y en Facebook. Hasta la proxima.